Creacionismo (teología)


Creacionismo (teología)

Creacionismo (teología)

Para otros usos de este término, véase Creacionismo (desambiguación).

En teología, y en ocasiones también en filosofía,[1] el creacionismo es el nombre que reciben las doctrinas que afirman la creación por parte de Dios del mundo y todo lo existente (a excepción del mismo Dios) sin materia ni cosa alguna preexistente, es decir, a partir de la nada.

En algunas ocasiones, el término se utiliza en un sentido más restringido: en cuanto a la creación del alma personal de cada ser humano, como resultado de un acto de creación, sea que se considere a ésta en el momento de la concepción del cuerpo o previamente a su unión con él.

Contenido

Creacionismo en religiones

El creacionismo es, así, doctrina común del cristianismo, del judaísmo y del Islam. En el cristianismo y el judaísmo el libro del Génesis relata la creación del mundo, y dado que ambas religiones consideran a este libro como de revelación divina, de ahí parte su doctrina:

Y dijo Dios: «Hagamos al ser humano a nuestra imagen, como semejanza nuestra, y manden en los peces del mar y en las aves de los cielos, y en las bestias y en todas las alimañas terrestres, y en todas las sierpes que serpean por la tierra». Creó, pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios le creó, macho y hembra los creó. Y Dios los bendijo, y les dijo Dios: «Sed fecundos y multiplicaos y henchid la tierra y sometedla; mandad en los peces del mar y en las aves de los cielos y en todo animal que serpea sobre la tierra».
Génesis 1:26-28

Doctrinas opuestas

Al entrar en contacto el cristianismo con la filosofía griega (a partir del siglo II), algunos encontraron grandes semejanzas entre la idea de un Dios creador y la de un demiurgo organizador del mundo, extendida por la difusión del Timeo de Platón. Pero la similitud entre ambas doctrinas no era exacta, pues el demiurgo no era lo supremo en la doctrina platónica, sino que está en subordinación a las formas preexistentes. Éstas, a su vez, no eran creadas de la nada según Platón, sino que eran eternas. De este modo, los cristianos fueron rechazando esta asimilación de la idea de demiurgo, mientras definían su propia doctrina.[2]

El creacionismo se opone al emanatismo, según el cual no hay un acto de creación voluntaria del mundo y sus seres, sino una necesaria emanación de seres como consecuencias que brotan de la plenitud de Dios, de modo inexorable e involuntario. Tal doctrina es extendida en el neoplatonismo. Plotino sostuvo esta teoría, que también se encuentra en algunos de sus seguidores.[3]

El creacionismo es una doctrina drásticamente opuesta al panteísmo en cualquiera de sus variables, pero en especial al monismo, sea éste de tipo materialista o no-materialista.

También se opone, pero en su sentido más restringido (el de la creación del alma), al traducianismo, doctrina que postula que el alma de cada hombre resulta del acto de la concepción, lo mismo que su cuerpo, derivando del alma de uno de los progenitores o de ambos. El traducianismo fue sostenido levemente por algunas autoridades teológicas antes de fuera definida la doctrina católica en este punto (véase: traducianismo), pero la doctrina de la Iglesia Católica es creacionista y fue así sostenido por autores de la patrística como san Jerónimo.

Véase también

Referencias

  1. Obra que trata sobre si Aristóteles profesó o no el creacionismo (también aquí)
  2. (1998) Craig, Edward (ed.). Routledge Encyclopedia of Philosophy. London/New York: Routledge, pp. 695 y ss. (vol.II) voz: Creation and conservation, religious doctrine of.
  3. Ferrater Mora: Diccionario de filosofía: Plotino

Referencias externas

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