Cumano


Cumano

Cumano

Los cumanos, conocidos en Rusia como pólovtsy o polovtsianos (del ruso: Половцы, Ucraniano: Половцi), son un exónimo en Europa Occidental para los kupchakos occidentales, una tribu nómada del grupo túrquico occidental que habitó el norte del Mar Negro y el río Volga.

Historia

Los cumanos entraron en las tierras que hoy en día conforman el sur de Ucrania, Moldavia, Valaquia y Transilvania aproximadamente en el siglo XI. Una vez conquistada esta área, continuaron sus razias y rapiñas al Imperio Bizantino, el Reino de Hungría y el Rus de Kiev.

Tras la batalla del Príncipe Ígor Sviatoslávich contra los polovtsianos, cuadro de Víktor Vasnetsov

En 1089 fueron derrotados por Ladislao I de Hungría. Tras aliarse con los valacos y los búlgaros durante la rebelión valaco-búlgara llevada a cabo por los hermanos Asen y Teodoro de Veliko Tarnovo, se cree que los cumanos desempeñaron un importante papel en la victoria final de dicho levantamiento contra Bizancio y en la restauración de la independencia de Bulgaria (1185). Los cumanos sufrieron una gran derrota a manos del Gran Príncipe Vladímir II Monómaco de Kiev en el siglo XII y fueron destrozados por los tártaros en 1238, tras lo cual la mayoría huyó de Valaquia y Moldavia para buscar refugio en Hungría, Bulgaria y el Imperio Bizantino. Después de muchos enfrentamientos con los húngaros, fueron finalmente expulsados de su país y se unieron a sus parientes de Bulgaria. Sin embargo, algún tiempo después un gran número de cumanos fue reinvitado a vivir en Hungría. Los que quedaron se dispersaron en la estepa de lo que hoy en día es Rusia y se unieron al janato de la Horda de Oro.

En el siglo XIII, los cumanos occidentales se convirtieron al Catolicismo, mientras que los orientales se convirtieron al Islam junto a sus amos mongoles. La Diócesis católica de los cumanos se fundó en Milcov en 1227 e incluía la actual Rumanía y Moldavia. Mantuvo este título hasta 1523. La descendencia de los cumanos islámicos del este actualmente se encuentra entre los pueblos kazajo, kirguís, baskirio, karachayo, bálkaro, karakalpak, nogay, tártaro de Kazán y del Volga, Tártaros de Crimea, kumik y keraim.

La influencia de este pueblo en la región de Valaquia y Moldavia fue tan grande que sus primeros gobernantes llevaban nombres cumanos: algunos piensan que el hecho de que fueran o no etnias valaco-rumanas o cumanas es históricamente irrelevante y difícil de probar. Sin embargo, teniendo en cuenta que dos de ellos gobernaron territorios que antiguamente pertenecían a los líderes rumanos mencionados en el Diploma de los Caballeros Hospitalarios desde 1247 y, más aún, teniendo presente que no hay evidencia arqueológica alguna que demuestre la presencia continuada de población cumana (solamente documentos húngaros en los que aparece población valaca que pagaba sus impuestos), algunos historiadores han determinado que Bassarab I y Tihomir fueron tan rumanos como la población a la que gobernaban. El primero, hijo del Príncipe Tihomir de Valaquia, logró la independencia de Hungría a principios del siglo XIV. El hombre de "Bassarab" se considera de origen cumano y significaría "Rey Padre".

Ilustración de Iván Bilibin al Cantar de las Huestes de Igor.

Legado

Los cumanos fueron asimilados, pero sus nombres pueden verse aún hoy día en topónimos tan lejanos entre sí como Kumanovo, en el noreste de la República de Macedonia, Comăneşti en Rumanía y Comana en Dobruja. Los cumanos que se asentaron en Hungría tenían su propio autogobierno. En este país, la palabra aplicada a los cumanos (kún) aún se conserva en los nombres de provincias, como Bács-Kiskun y Jász-Nagykun-Szolnok, y de ciudades como Kiskunhalas, Kiskuknszentmiklós, etc.

Asimismo, existen topónimos de origen cumano especialmente en las provincias rumanas de Vaslui y Galaţi.

En las provincias donde fueron asimilados, muchos apellidos derivan de las palabras que se usaban para designar a este pueblo (como coman o kun). Podemos encontrar personas famosas que lleven estos apellidos, como la gimnasta Nadia Comăneci, la poetisa Otilia Coman (Ana Blandiana) y el jugador de fútbol Gigel Coman, todos rumanos. Se pueden ver también estas huellas en los apellidos búlgaros Kumanov (Kumanova en femenino), en la variante macedonia Kumanovski (Kumanovska en femenino) y en el húngaro Kun/Kún.

Para saber más sobre la relación entre los rusos y los cumanos (pólovtsy en ruso), véase la Batalla del río Stugna, la Batalla del río Kalka y el Cantar de las Huestes de Igor. Algunas Danzas Polovtsianas figuran en El Príncipe Ígor, la ópera de Alexandr Borodín.

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