Doctores de la Iglesia


Doctores de la Iglesia

Doctores de la Iglesia

Doctor de la Iglesia es el título que la Iglesia (el Papa o un Concilio Ecuménico) otorga oficialmente a ciertos santos para reconocerlos como eminentes maestros de la fe para los fieles de todos los tiempos.

Los doctores de la Iglesia han ejercido una influencia especial sobre el desarrollo del cristianismo, sentando las bases de la doctrina sucesiva. En el cristianismo primitivo el título se adjudicó espontáneamente a ocho de los Padres de la Iglesia, cuatro de ellos de rito latino:

y cuatro de rito griego:

  • Atanasio (296-373), quien combatió el arrianismo.
  • Juan Crisóstomo (347-407), patriarca de Constantinopla y el mayor de los oradores cristianos.
  • Basilio de Cesarea (329-379), quien se distinguió por su elocuencia, por su caridad hacia los pobres y su amor al monacato.
  • Gregorio Nacianceno (328-389), orador elocuentísimo, teólogo profundo y campeón de la unión de las dos iglesias.

El Papa Pío V, en el siglo XVI, definió formalmente los criterios para la declaración de la dignidad, y desde entonces otros 25 santos antiguos y modernos han sido reconocidos como doctores de la Iglesia.

Contenido

Doctores orientales

La tradición bizantina recordaba como Padres de la Iglesia, en sentido amplio, a todos los teólogos previos al siglo VI, la época de la primera estabilización de la doctrina cristiana. De entre éstos, pronto se generalizó una especial veneración hacia Juan Crisóstomo, hacia Basilio Magno y hacia Gregorio Nacianceno, y ya el emperador León VI el Sabio instituyó un festival común para los tres el día 30 de enero con el nombre de festival de los tres jerarcas. Los sermones leídos tradicionalmente en el festival son obra de Cosme Vestítor, renombrado orador del siglo X, y las representaciones iconográficas de los tres jerarcas son frecuentes en la arquitectura eclesiástica bizantina.

La Menaea del 30 de enero narra la leyenda de la aparición de los tres doctores al obispo Juan Euquites en sueños, ordenándole conmemorarlos conjuntamente para evitar rivalidades entre sus fieles y seguidores. La inclusión de Atanasio parece posterior, probablemente motivada por la analogía con los cuatro doctores occidentales y los cuatro evangelistas, y siguiendo a Ireneo de Lyon, quien había buscado mostrar en varios ámbitos la existencia de cuatro pilares de la Iglesia.

Doctores occidentales

La tradición escolástica elaboró por su parte la noción de los cuatro doctores, y ésta se vio confirmada ya en 1298 por Bonifacio VIII, quien publicó una decretal que ordenaba honrarlos especialmente. El 11 de abril de 1567 el papa Pío V sumó al primer doctor moderno, Santo Tomás de Aquino, dominico como él y al año siguiente su número se incrementó al reconocer también las fiestas de los doctores griegos. En 1588 el papa franciscano Sixto V añadió al también franciscano San Buenaventura de Fidanza.

Doctrinas católica y ortodoxa

Mientras en Oriente la dignidad de doctor no ha estado asociada a ninguna definición formal, y otros teólogos además de los arriba mencionados se honran ocasionalmente con ese título —en especial San Gregorio Niseno, San León I Magno, San Máximo el Confesor, San Juan Damasceno, Simeón, el nuevo teólogo, Gregorio Palamás y Marcos de Éfeso—, la Iglesia católica vincula el título a tres condiciones: la eminens doctrina, es decir, la eminencia doctrinal en materia de teología y culto; la insignis vitae sanctitas, es decir, un elevado grado de santidad, y la Ecclesiae declaratio, es decir, una proclamación formal por parte de la Iglesia, que Benedicto XIV precisó como afirmada por el Sumo Pontífice o por un Concilio Ecuménico. Ningún Concilio ha ejercido esta facultad, sin embargo.

La concesión de la dignidad de doctor de la Iglesia no implica necesariamente la convalidación de la totalidad de la doctrina que el doctor ha sostenido. Aunque la Congregación de los Sagrados Ritos, la encargada de la proclamación, realiza un examen de la obra del prospectivo doctor, ésta no se integra necesariamente al dogma proclamado ex cathedra por la Iglesia, y aun en el caso de los doctores más reputados muchas de sus doctrinas han sido declaradas erróneas tras su muerte. Los temas sobre los que los doctores han escrito varían marcadamente; además de teólogos sistemáticos, como Santo Tomás de Aquino, San Anselmo de Canterbury o San Alberto Magno, se cuentan entre ellos epígrafos y predicadores, místicos, como San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Ávila, y aun historiadores y eruditos como San Beda el Venerable, cuya Historia Ecclesiastica Gentis Anglorum es una extraordinaria fuente de información sobre la Inglaterra medieval.

La tradición escolástica llama convencionalmente con epítetos que recuerdan al de doctor de la Iglesia a ciertos teólogos; así, Duns Scoto es conocido como doctor subtilis (el "doctor sutil") y Roger Bacon como doctor mirabilis (el "doctor en maravillas"), aunque ninguno de ellos es formalmente doctor de la Iglesia y, de hecho, la teología de Scoto ha gozado de poca popularidad fuera de su propio tiempo. Sí son, en cambio, realmente doctores el doctor seraphicus San Buenaventura, el doctor universalis San Alberto Magno, y el doctor angelicus Santo Tomás de Aquino.

Liturgia

Los doctores de la Iglesia son honrados con una liturgia especial en la misa dicha en su honor. Esto excluye del nombramiento como doctor a los mártires, puesto que el oficio de la misa se reserva tradicionalmente para honrar a los confesores. El introito de la misa se adopta del de Juan el Evangelista; adicionalmente, el oficio incluye la lectura del Credo, y la antífona del Magnificat reza o doctor optime ("oh, excelentísimo doctor"). Estos dos últimos son los rasgos característicos del oficio doctoral, pues en la fiesta de algunos santos —en particular Juan Damasceno, pero también Atanasio, Basilio y Cirilo de Jerusalén— se dicen misas especiales.

Adiciones

La lista completa de doctores ha recibido añadidos hasta la actualidad, en la que cuenta con treinta y tres nombres:

  • Pablo VI sumaría, en 1970, a las primeras mujeres: Teresa de Ávila y Santa Catalina de Siena.

Los treinta y tres doctores de la Iglesia Católica

En la siguiente lista aparece la totalidad de los doctores de la Iglesia católica, ordenados según la fecha de su proclamación.

Nombre Nació Murió Promovido Nacionalidad de época Nacionalidad actualizada Actividad
San Agustín de Hipona 13 de noviembre 354 28 de agosto 430 1298 Imperio romano Túnez Obispo de Hipona
San Ambrosio 340 4 de abril de 397 1298 Imperio romano Italia Obispo de Milán
San Gregorio Magno 540 12 de marzo 604 1298 Imperio romano Italia Papa
San Jerónimo 343 429 1298 Imperio romano (Panonia) Hungria Presbítero y anacoreta
Santo Tomás de Aquino «Doctor Angélico» 1225 7 de marzo de 1274 1567 Reino de las Dos Sicilias Italia Dominico
Atanasio 298 2 de mayo de 373 1568 Imperio romano Egipto Patriarca de Alejandría
San Basilio Magno 330 1 de enero de 379 1568 Imperio romano Turquía Obispo de Cesarea de Capadocia
San Gregorio Nacianceno, el «Teólogo» 329 25 de enero de 390 1568 Imperio romano Turquía Patriarca de Constantinopla
San Juan Crisóstomo 347 407 1568 Imperio romano Siria Patriarca de Constantinopla
San Buenaventura «Doctor Seráfico» 1221 15 de julio de 1274 1588 Ducado de Toscana Italia Franciscano, Obispo y Cardenal
San Anselmo de Canterbury 1033 o 1034 21 de abril de 1109 1720 Reino de Saboya, Aosta, Reino de Inglaterra Italia, Reino Unido Arzobispo de Canterbury
San Isidoro de Sevilla 560 4 de abril de 636 1722 Reino visigodo de España España Arzobispo de Sevilla
San Pedro Crisólogo 400 450 1729 Imperio romano Italia Arzobispo de Rávena
San León I Magno 400 10 de noviembre de 461 1754 Imperio romano Italia Papa
San Pedro Damián 1007 21/22 de febrero de 1072 1828 Estados Pontificios Italia Benedictino y cardenal
San Bernardo de Claraval «Doctor Melifluo» 1090 21 de agosto de 1153 1830 Ducado de Borgoña Francia Cisterciense
San Hilario de Poitiers, el «Atanasio de Occidente» 300 367 1851 Francés Obispo de Poitiers
San Alfonso María de Ligorio 27 de septiembre de 1696 1 de agosto de 1787 1871 Italiano Fundador de los redentoristas, obispo y cardenal
San Francisco de Sales 21 de agosto de 1567 28 de diciembre de 1622 1877 Francés Obispo de Ginebra y fundador de la Orden de la Visitación
San Cirilo de Alejandría 376 444 1882 Egipcio Patriarca de Alejandría
San Cirilo de Jerusalén 315 387 1882 Palestino Patriarca de Jerusalén
San Juan Damasceno 675 749 1890 Sirio Monje de San Saba y presbítero
San Beda el Venerable 673 735 1899 Inglés Benedictino
San Efrén de Siria 306 373 1920 Sirio Diácono
San Pedro Canisio 1521 1597 1925 Holandés Jesuita
San Juan de la Cruz 1542 1591 1926 Español Carmelita descalzo
San Alberto Magno «Doctor Experto» o «Doctor Universal» 1200 1280 1931 Alemán Dominico
San Roberto Belarmino 1541 1621 1931 Italiano Jesuita, arzobispo de Capua y cardenal
San Antonio de Padua «Doctor Evangélico» 1195 1231 1946 Portugués/italiano Franciscano
San Lorenzo de Brindisi «Doctor Apostólico» 1559 1619 1959 Italiano Capuchino
Santa Teresa de Jesús 1515 1582 1970 Española Carmelita descalza
Santa Catalina de Siena 1347 1380 1970 Italiana Terciaria dominica
Santa Teresa del Niño Jesús «Doctor Amoris» 1873 1897 1997 Francesa Carmelita descalza

Referencias

  • Mayeur, Jean-Marie; Pietri, Charles; Pietri, Luce; Vauchez, André; Venard, Marc (1993). Die Geschichte des Christentums. Religion, Politik, Kultur. Freiburg, Baseil, Wien: Herder. 14 vols.

Enlaces

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