Incineradora de residuos sólidos orgánicos


Incineradora de residuos sólidos orgánicos
Planta de incineración de Darmstadt (Hesse, Alemania)

Una incineradora de desechos orgánicos sólidos es un sistema de tratamiento de la basura que consiste en incinerar a altas temperaturas los desechos sólidos, con lo que se reduce su volumen un 90% y su peso hasta un 75%. De esta combustión resultan cenizas, escoria o residuos inertes y gases tóxicos que pueden afectar gravemente a la salud de las personas.

Contenido

Funcionamiento, ventajas e inconvenientes

Los residuos se utilizan como insumos, quemándose y obteniéndose energía en forma de calor, aunque sólo se pueda aprovechar un bajo porcentaje del calor para convertirlo en energía aprovechable (en torno a un 20%).[cita requerida] Sin embargo las incineradoras requieren un coste elevado en sentido económico y de salud. Entre los inconvenientes destacan:

  • Altos costes de explotación (250 millones de euros para una planta de tratamiento de unas 450.000 ton/año[1]
  • Sistema de tratamiento de gases complejo y costoso
  • Las cenizas emitidas son altamente tóxicas (como las dioxinas, o los COVs) y aumentan el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer.[2]
  • Tiempos largos de preparación del proyecto y de construcción
  • Viable únicamente a gran escala.
  • Rechazo social[3]
  • No prioriza el reciclaje (los residuos que no se producen no se deben tratar)

Referencias

  1. «La incineración de residuos en cifras». Greenpeace (julio 20, 2010). Consultado el 20 de abril de 2010.
  2. «Vivir cerca de incineradoras aumenta el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer». El Mundo (04/12/2006). Consultado el 20 de abril de 2010.
  3. Plataforma Meseta Limpia No a la Incineradora de Ampudia

Véase también

Enlaces externos


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