Reino de Pamplona


Reino de Pamplona

Reino de Pamplona

El Reino de Pamplona, también conocido como Reino de Pamplona-Nájera, es la denominación empleada por algunos historiadores, de acuerdo a los Anales de los Reyes Francos,[1] para referirse a lo que fue durante la Alta Edad Media la entidad política surgida en torno a la civites de Pompaelo, que había sido la principal ciudad en territorio de los vascones durante la época de la Antigua Roma en la región de los Pirineos occidentales, y al liderazgo de la figura de Íñigo Arista, quien fundó la dinastía real y la entidad en el 824,[2] con el apoyo de sus aliados de la familia de los Banu Qasi, señores de Tudela, y del obispado de Pamplona, siendo el antecedente hacia el siglo X, del Reino de Navarra.

Como recuerda el hispanista Roger Collins, los testimonios que se conservan de la época son muy escasos, de manera que no existe un consenso entre los especialistas para discernir el número preciso de monarcas y la duración de sus mandatos, como tampoco sobre la extensión de su territorio e influencia.

La dinastía de los Íñigez terminó con Fortún Garcés (870-905) quien según la tradición, que lo conoce como Fortún el Monje, abdicó y se retiró al monasterio de Leire, siendo substituida por la de los Jiménez en el 905, que comenzó con Sancho Garcés I (905-925) y cuyo reino es subsiguientemente conocido como Reino de Pamplona o Navarra.[3]

Sancho Garcés junto con Ordoño II de León conquistan Nájera y en el año 924, su hijo desarrolla una labor de repoblación y favorecimiento de las nuevas tierras y de los monasterios allí existentes.

Sancho Garcés II, su sucesor, y García Sánchez II el Temblón se ven obligados a capitular ante Almanzor y a pagar tributos al Califato de Córdoba.

Con Sancho III el Mayor (1004-1035), el reino de Pamplona alcanza su mayor extensión territorial, abarcando casi todo el tercio norte peninsular. En la reorganización del reino, se supone que creó el vizcondado de Labort,[4] entre 1021 y 1023, con residencia del vizconde en Bayona y el de Baztán hacia 1025, si bien no hay constancia documental de ello, ya que no hay ninguna mención ni alusión al vizcondando de Labort o a las tierras de la Baja Navarra en la documentación expedida por Sancho el Mayor.[5] José María Lacarra escribía esto sobre esta teoría:

Pero debo confesar que para esta teoría tan bien forjada, no encuentro ninguna base documental. Si bien los nombres de los primeros vizcondes de Labourd pueden ser tenidos por navarros, no está comprobado su entronque con ninguna familia conocida de "seniores" navarros; ni en los documentos de Pamplona se cita nunca el vizcondado de Labourd o de Bayona, ni en los documenaos de estas tierras se hace ninguna alusión a las "tenencias" o gobiernos que pudieran tener sus vizcondes en el reino de Pamplona. En resumen, ni hay pruebas de que Sancho el Mayor apoyara militarmente al duque de Gascuña contra el conde de Tolosa, ni que luego le despojara del vizcondado de Labourd para entregárselo a su mayordomo, ni de que en vida de Sancho Guillermo realizara el menor acto de hostilidad contra él ni se atribuyera autoridad alguna sobre el ducado de Gascuña. Las relaciones entre ambos debieron ser de amistad, más estrecha que con el conde de Barcelona, dados los antecedentes y los lazos de parentesco que les unían.[6]


Algunos autores defienden que, a la muerte del duque Sancho Guillermo, duque de Gascuña, el 4 de octubre de 1032, extendió su autoridad sobre la antigua Vasconia ultrapirenaica comprendida entre el Pirineo y el Garona, como comenzó a ser mencionado en sus documentos.[7] Otros autores, como José María Lacarra, Gonzalo Martínez Díez o Armando Besga opinan lo contrario[8]

Por el Norte, la frontera del reino pamplonés está clara, los Pirineos (caso de haberse extendido la autoridad de los reyes navarros hasta el Baztán, lo que es lo más probable, pero que no se puede acreditar hasta el 1066), y no se modificó. No es cierto, pese a todas las veces que se ha dicho, que Sancho III lograra el dominio de Gascuña (la única Vasconia de entonces, es decir, el territorio entre los Pirineos y el Garona, en el que la población que podemos considerar vasca por su lengua sólo era una minoría). El rey navarro únicamente pretendió suceder en 1032 al duque de Gascuña Sancho Guillermo, muerto sin descendencia, lo que bastó para que en algunos documentos se le cite reinando en Gascuña. Pero la verdad es que la herencia recayó en Eudes

Se puede decir que Sancho III realizó el primer Imperio Hispánico[cita requerida] y fue denominado Rex Ibericus y Rex Navarrae Hispaniarum.

Antes de morir (1035) dividió sus territorios entre sus hijos: su primogénito, García, reinó en Pamplona y heredó algunas tierras en Aragón y Castilla; Fernando obtuvo gran parte del condado de Castilla; Ramiro recibió tierras en Aragón y en Navarra, y Gonzalo en el Sobrarbe y otros puntos distantes de Aragón. De este reparto surge la nueva estructura política del siglo XII con los reinos de Navarra, Aragón y Castilla.

El reino de Pamplona está incorporado entre 1076 y 1134 en la corona aragonesa, de la que se separa en el reinado de García Ramírez. En el de Sancho el Sabio (1150-1194) pasa a llamarse Reino de Navarra y sigue la pérdida territorial.

Europa en 1190

Véase también

Notas

  1. Annales Regni Francorum en los que se diferencian el pueblo de los navarri del de los pampiloneneses (Collins 1985:166)
  2. (Collins 1985:166)
  3. (Collins 1985:190)
  4. (Fuente: Enciclopedia Auñamendi (ISBN 84-7025-147-3)).[1]
  5. Gonzalo Martínez Diez (2007). Sancho III el Mayor Rey de Pamplona, Rex Ibericus. Madrid: Marcial Pons. ISBN 978-84-96467-47-7. pág 114
  6. Lacarra y de Miguel, José María (1972). Historia política del reino de Navarra. Pamplona: Caja de Ahorros de Navarra. pág 202
  7. (Fuente: Enciclopedia Auñamendi (ISBN 84-7025-147-3)).[2]
  8. Sancho III el Mayor UN REY PAMPLONÉS E HISPANO Armando Besga Marroquín Universidad de Deusto

Bibliografía

  • Roger Collins, Los vascos, Ed. Alianza Editorial, 1985. ISBN 84-206-2592-2.
Obtenido de "Reino de Pamplona"

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