Thomas Midgley


Thomas Midgley

Thomas Midgley, Jr. (18 de mayo de 18892 de noviembre de 1944) fue un ingeniero mecánico estadounidense que terminó dedicándose a la química. Desarrolló el plomo tetraetílico,que durante décadas fue un aditivo para la gasolina, y más tarde los clorofluorocarbonos (CFC).

En su época fue laureado por sus descubrimientos, aunque hoy en día no lo es tanto. De hecho, un historiador afirmó sobre Midgley que: "Tuvo más impacto en la atmósfera que cualquier otro organismo en la historia de la Tierra".

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Vida y logros

Midgley se graduó en la Universidad Cornell en 1911 en la especialidad de ingeniería mecánica.

Mientras trabajaba para la General Motors descubrió que la gasolina con plomo evitaba en los motores de combustión interna que parte de la gasolina del cilindro combustionara a destiempo. La consecuente adición de plomo a miles de millones de galones de gasolina, liberó enormes cantidades de plomo a la atmósfera, causando problemas de salud en todo el mundo.

Los trabajadores que fabricaron el producto sufrieron peores consecuencias.

En 1924, Midgley se tomó unas prolongadas vacaciones para curarse del envenenamiento por plomo que sufría, un hecho que mantuvo en secreto deliberadamente, convocando una rueda de prensa en la cual "demostraba" la seguridad del contacto con la sustancia. En esta demostración, vertió plomo tetraetílico en sus manos, después se ponía una botella del químico bajo su nariz y lo aguantaba durante sesenta segundos mientras declaraba que podía hacer lo mismo todos los días sin sucumbir a ningún mal.

Al final repudió el plomo (privadamente) e inventó los CFCs tras oír que los males producidos en las personas por las fugas de gas de los frigoríficos. Los CFCs no eran dañinos para los humanos.

Midgley obtuvo más de 170 patentes. A los 51 años contrajo la polio, que le dejó severamente indispuesto. Esto le llevó a diseñar un complicado sistema de cuerdas y poleas para levantarse de la cama. En lo que debe ser la muerte más irónica en la historia de la ciencia, Midgley accidentalmente se enrolló en las cuerdas de su aparato y murió por estrangulación a los 55 años. Midgley murió pensando que los CFCs eran un gran beneficio para el mundo, además de una gran invención.

Consecuencias

Los CFCs reemplazaron varios fluidos tóxicos o explosivos utilizados en bombas de calor y refrigeradores. Los CFCs también fueron usados para impulsar los spray, inhaladores para el asma y más.

El Protocolo de Montreal prohibió a la mayoría de los países la fabricación de CFCs, y su producción deberá ser erradicada del planeta en 2010.

Los servicios de salud y farmacológicos reemplazaron estos inhaladores por otros productos que no necesitan de CFCs para su funcionamiento. Desgraciadamente, las bombas de calor que utilizan este gas, son mucho más eficientes que las que utilizan las alternativas ecológicas. Este hecho incita a los fabricantes que no creen o no les importa la degeneración que los CFCs provocan en la atmósfera a utilizarlo indiscriminadamente.

Existe un agujero legal, ya que aunque muchos países tienen vetada la fabricación de CFCs, no tienen prohibida la importación desde países donde dicha fabricación es legal.

Referencias

Véase también


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