Compañía Guipuzcoana


Compañía Guipuzcoana
Edificio sede de la Compañía Guipuzcoana en La Guaira, estado Vargas (Venezuela).

La Real Compañía Guipuzcoana de Caracas fue una figura jurídica legalmente constituida el 25 de septiembre de 1728 en virtud de una Real cédula expedida por el rey Felipe V y creada por empresarios vascos, principalmente de la provincia de Guipúzcoa, en el norte de España, con el objetivo de establecer un esquema de intercambio comercial recíproco y exclusivo entre Madrid y la provincia de Venezuela. La Compañía operó desde su creación hasta 1781. En 1785 se convirtió en la Compañía de Filipinas.

El contrato contemplaba que la empresa fuese la única autorizada tanto a la importación y comercialización de toda clase de mercancías europeas en la provincia de Venezuela como a la fijación de precios y compra de los bienes producidos en Venezuela y su comercialización en España. Luego de abastecida la provincia de Venezuela, la compañía podía comerciar con las provincias de Cumaná, Margarita y Trinidad. Estaba facultada para llegar indistintamente a los puertos de La Guaira o Puerto Cabello, pero en España debía partir de Guipúzcoa y de regreso atracar en Cádiz.

La antigua sede de la Compañía en Venezuela, un hermoso edificio con techo a dos aguas con un pequeño patio interno, típico ejemplo arquitectónico del País Vasco, es en la actualidad un museo. Se encuentra en el puerto venezolano de La Guaira, cercano a Caracas. Afortunadamente, esta reliquia histórica no resultó deteriorada durante las inundaciones ocurridas en el Estado Vargas en diciembre de 1999.


Contenido

Su creación

A comienzos del siglo XVIII, existieron algunas compañías que intervinieron en el comercio de las colonias españolas, como fue el caso de la Real Compañía de Guinea, empresa comercial de origen francés que vendía esclavos; y la Compañía del Asiento inglés, que igualmente debía encargarse del abastecimiento de esclavos.

Cacao Theobroma cacao planta cuyo comercio monopolizó la Compañía Guipuzcoana.

Estas empresas aprovecharon el asiento para contrabandear, lo cual perjudicó en gran medida los intereses económicos del gobierno metropolitano y del rey de España. Ejemplo de este contrabando es el realizado por barcos holandeses con relación al tabaco procedente de Barinas. Dicho tabaco se enviaba en jarras de porcelana azul de Delft (Holanda) a través de barcos que remontaban el Orinoco y el Apure hasta la propia provincia de Barinas, mientras que el comercio (legal) del tabaco con España se realizaba mediante recuas de mulas a través de los Andes venezolanos hasta el puerto de Gibraltar, en el sur del Lago de Maracaibo.

El contrabando neerlandés llegó a superar el comercio colonial del tabaco con España, por lo que la Corona española construyó dos fuertes junto al Orinoco para combatirlo, ya en el siglo XVIII. Las jarras neerlandesas de tabaco con las que se comercializaba en Europa llevaban la inscripción Farinas, lo que venía a ser una deformación fonética de Varinas ya que, tanto en neerlandés como en alemán, la letra "V" tiene el sonido de la "F" castellana.

Actuación de la Compañía Guipuzcoana

Tabaco Nicotiana tabacum planta cuyo comercio también monopolizó la Compañía Guipuzcoana.

Las operaciones de la Guipuzcoana se iniciaron a mediados de 1730, fecha en que llegaron a La Guaira los dos primeros barcos de la Compañía. Los resultados de su actividad fueron plenamente satisfactorios, y puede decirse que los empresarios lograron los objetivos que se habían propuesto al constituir la empresa:

  • Primero: Aseguraron el comercio exclusivo con la Provincia de Venezuela, que antes beneficiaba a otros grupos, principalmente a comerciantes ingleses y holandeses.
  • Segundo: Aseguraron el envío de frutos a España, regularizando y aumentando los embarques de cacao (véase: Historia del chocolate en España) y tabaco, principalmente, y de esta manera pudieron rebajar los precios de dichos frutos en la Península.
  • Tercero: Consiguieron frenar y disminuir el contrabando, persiguiendo y hostilizando a los comerciantes extranjeros que venían ejerciendo ilegalmente actividades comerciales en perjuicio de la Corona.
  • Cuarto: Influyó decisivamente en la política interna de la Provincia de Venezuela, a través de los gobernadores de origen vasco que dirigieron la provincia y la Capitanía General de Venezuela después de su creación en 1777.
  • Quinto: las navíos de la Compañía Guipuzcoana fueron los responsables de la introducción de las ideas del Enciclopedismo y de la Ilustración en Venezuela, como señala Ramón de Basterra en su obra Los navíos de la Ilustración. Así pues, no es casualidad que las ideas republicanas de Montesquieu (la división de los poderes, etc.) y de otros filósofos y pensadores europeos, encontraran pronta difusión en Venezuela, donde las familias terratenientes caraqueñas conocían y discutían estas ideas (que durante bastante tiempo estuvieron vetadas en la propia España) lo cual fue el origen, a su vez, de los ideales de independencia americanos. Y tampoco es casualidad que estos ideales surgieran originalmente en Caracas, antes que en otras partes de Hispanoamérica, por el mismo motivo. La frase del Himno Nacional "seguid el ejemplo que Caracas dio" hace referencia a este hecho.
  • Sexto: La Compañía Guipuzcoana también promovió y tomó parte activa en la exploración del territorio venezolano (por ejemplo, con la expedición de límites en la cuenca del Orinoco en 1750 comandada por José de Iturriaga).

Oposición hacia la Compañía Guipuzcoana

El establecimiento de la Compañía Guipuzcoana significó un cambio profundo en la economía de la Provincia de Venezuela. Era la única empresa que podía vender mercancías europeas en Venezuela y la única también que podía comprar los frutos que se exportaban desde allí a España. Desde su establecimiento, los precios de las mercancías pasaron a ser fijados por comerciantes de la misma empresa, los cuales, naturalmente, eran evaluados de acuerdo a sus conveniencias, en perjuicio de tanto de los consumidores como de los productores locales. Estos no podían comprar ni vender libremente, sino a la empresa, a los precios que ésta fijaba. Además, la compañía estaba en condiciones de castigar cualquier violación a las tarifas y precios impuesta por ella. Por ello, ciertos sectores coloniales comenzaron a oponerse a la operación de la Compañía. Mientras que al principio fue una oposición sorda y legal en tanto que pacífica, llegaría más tarde a ser frontal y violenta. Entre los movimientos que tuvieron lugar en contra de la Compañía Guipuzcoana, el más importante fue el liderado por Juan Francisco de León de 1749 a 1751.

Véase también

Bibliografía

  • AMEZAGA Y ARESTI, Vicente. Hombres de la Compañía Guipuzcoana. Capítulo II: El Director principal: José de Iturriaga". Caracas: 1963 (cit. en GRASES, 1968, tomo I, 91).
  • BAGLIO, ASSUNTA. 1996. La Guaira, puerto Comercial de la Colonia. Infometro, XVIII(150):17-19.
  • BASTERRA, Ramón de. Una empresa del siglo XVIII. Los Navíos de la Ilustración. Caracas: Imprenta Bolívar, 1925. (Reedición en Cultura Hispánica, Madrid, 1970).
  • RAMOS PEREZ, Demetrio. El Tratado de límites de 1750 y la expedición de Iturriaga al Orinoco. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas; Instituto Juan Sebastián Elcano de Geografía. Madrid, 1946. .l.

Enlaces externos


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