Templo y exconvento de San Nicolás de Tolentino (Actopan)


Templo y exconvento de San Nicolás de Tolentino (Actopan)
Templo y ex Convento de San Nicolás de Tolentino
ConvActopan.jpg
Tipo Iglesia y Ex Convento
Advocación San Nicolás de Tolentino
Ubicación Bandera de México Actopan, México
Coordenadas 20°16′06″N 98°56′35″O / 20.26833, -98.94306Coordenadas: 20°16′06″N 98°56′35″O / 20.26833, -98.94306
Uso
Culto Iglesia católica
Diócesis Diócesis de Tula
Arquidiócesis de Tulancingo
Orden Clero secular
Arquitectura
Construcción 1546-1573
Estilo arquitectónico Conventual ó Colonial, es decir muestra una combinación de estilos Plateresco, Morisco, Mudéjar, Gótico, Románico y Renacentista.[1]
Catalogación Monumento Histórico y Artístico de la Nación.[2]

El Templo y ex Convento de San Nicolás de Tolentino de Actopan, es uno de los monumentos históricos más importantes del Estado de Hidalgo, en México. Así mismo, desde el punto de vista arquitectónico y pictórico, constituye uno de los mayores ejemplos de arte novohispano del siglo XVI.[3] Fue declarado Monumento Histórico y Artístico de la Nación, mediante el Decreto del 2 de febrero de 1933 emitido por el Gobierno de México.[4]

La fundación del convento data de 1546, aunque ésta fue ordenada oficialmente dos años después, siendo provincial de la orden el ilustre Fray Alonso de la Veracruz y durante el capítulo celebrado por la comunidad agustina en la ciudad de México.[2] Su construcción se inició en 1550 y la obra se le atribuye a Fray Andrés de Mata. En 1573 el conjunto ya se encontraba concluido y contaba con templo, capilla abierta, convento, caballerizas, huerta y una enorme cisterna para los usos de la comunidad.

Se encuentra construido en el centro de la población, en un terreno rectangular que mide 285 metros al oriente, 288,50 metros al poniente, 190 metros al norte y 183 metros al sur.[5] Está en la latitud Norte 20°16'06.65, y en la longitud Oeste 98°56'35.52 del meridiano de Greenwich.[6]

Contenido

Historia

Ex Convento hacia 1950.

La fundación del convento data de 1546, aunque ésta fue ordenada oficialmente dos años después, siendo provincial de la orden el ilustre Alonso de la Vera Cruz y durante el capítulo celebrado por la comunidad agustina en la ciudad de México. La construcción del edificio se desarrolla entre 1550 y 1570. El cronista de los agustinos en la Nueva España, Juan de Grijalva, atribuye la dirección de la obra a fray Andrés de Mata, constructor también del convento de Ixmiquilpan.[2]

Sobre el año de 1548 y considerado prioritario por la gran importancia que representaba para toda la región, a mediados del siglo XVIII pasó a formar parte del arzobispado de la ciudad de México, quedando como primer cura el párroco Don Juan Barrera el 16 de noviembre de 1750.[7] En 1573 el conjunto ya se encontraba concluido y contaba con templo, capilla abierta, convento, caballerizas, huerta y una enorme cisterna para los usos de la comunidad.[7]

Con la aplicación de las Leyes de Reforma sufrió mutilaciones y usos diversos. Su amplia huerta y atrio fueron fraccionados en cuatro enormes manzanas y vendidas a diversos postores de la entonces villa de Actopan; suerte parecida corrió la capilla abierta al ser enajenada en 1873 al señor Carlos Mayorga por el jefe de Hacienda del estado de Hidalgo en la cantidad de 369 pesos.[2] Martín de Acevedo es otro fraile posiblemente también ligado con la historia constructiva del convento. Fue prior hacia 1600 y su retrato ocupa un lugar destacado debajo de la escalera principal, al lado de las efigies de Pedro Ixcuincuitlapilco y Juan lnica Atocpan, caciques de los pueblos de Ixcuincuitlapilco y Actopan respectivamente.[2]

Entre los diversos usos de las instalaciones del ex-convento se encontranban: casa cultural, hospital, cuartel y las escuelas primaria y Normal Rural del Mexe con su internado anexo. Esta última dependencia lo ocupó hasta el 27 de junio de 1933, fecha en que pasó a manos de la Dirección de Monumentos Coloniales de la República; el 2 de febrero del mismo año, había sido declarado monumento artístico e histórico; Institución que junto con el inmueble pasarían a depender del Instituto Nacional de Antropología e Historia en 1939.[2]

Entre 1933 y 1934 el arquitecto Luis Mac Gregor consolida la arquería del claustro alto y quita todos los agregados que sirvieron para adaptar los espacios a las diversas necesidades de las dependencias. Prosigue con el retiro de las gruesas capas de cal que cubrían la pintura mural, labor iniciada alrededor de 1927 en el cubo de la escalera por el artista Roberto Montenegro.[2] La recuperación de la pintura mural de la capilla abierta entre 1977 y 1979. El templo y ex-convento tuvieron una intervención de mantenimiento, conservación y restauración en diciembre de 1992 a abril de 1994 por el Centro INAH Hidalgo y la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos.[8]

Arquitectura

Su estilo arquitectónico reúne prácticamente todos los estilos de la época colonial en México, muestra una combinación de estilos Plateresco, Morisco, Mudéjar, Gótico, Románico y Renacentista. El conjunto conventual cuenta además con un huerto, caballerizas, depósitos suficientes de agua, varios pasillos de celdas, un jagüey, palomar de mensajeras y algunos anexos exteriores.[9] [6]

Templo y capilla abierta

Interior de la iglesia.
Capilla Abierta del ex convento.

El templo está dedicado a San Nicolás de Tolentino, fraile agustino del siglo XIII. La portada del templo se cubre totalmente de cantera rosa, labrada finamente en estilo plateresco, con muchos elementos del arte del Renacimiento. Se simuló una gran puerta haciendo un arco rehundido decorado con casetones con arquivoltas de cuatro niveles que decoran la puerta y las cuatro pequeñas columnas que flanquean la puerta. Las dovelas que forman tanto en primer arco como los otros cuatro están decorados con el sistema de almohadillado.[10] La ventana del coro se encuentra decorada con dos columnas platerescas. A esa entrada ficticia se le enmarcó con dos pares de columnas, en cantera rosa y adornada con relieves.[10]

El interior está techado con bóveda de cañón y en la nave hay altares neoclásicos. La sacristía está cubierta con bóveda de nervaduras. Restos de pinturas murales cubren sus paredes.[10] El baptisterio cuenta con una bóveda de herradura, y conserva pila bautismal monolítica, con 2,60 m de diámetro, cubierta por una tapa semiesférica de madera. Una arcada separa este recinto de la antigua sala capitular del convento.[10] Al la izquierda del templo se encuentra la capilla abierta; es una gran bóveda de medio cañón, de mampostería, que mide 17,5 metros de ancho y más de 12 de altura.[3] Estas dimensiones son superiores a las bóvedas de Notre Dame de París, de las catedrales de Sevilla y de Toledo.[11]

A la derecha se edificó una elevada torre de planta cuadrangular para las campanas, con ventanas y remates que lo asemejan al arte mudéjar, mide unos 38 metros de altura.[3] Las almenas y garitones que coronan los muros recuerdan el sentido simbólico del templo como fortaleza espiritual.[10] El reloj que actualmente está en la torre es originario de Londres, Inglaterra, fue colocado a fines de 1800, el reloj se averió y por gestiones del gobernador del Estado, Manuel Ángel Núñez Soto se arregló el carillón, ahora cada seis horas toca el Ave María. El campanario con marcada influencia morisca.[12]

Convento

Atrio del convento.

La entrada al convento ó monasterio es por un pórtico de tres arcos de medio punto, cubierto por una bóveda de cañón que conserva pinturas al fresco. Es un convento tipo fortaleza, hecho de cantera que se dice fue traída del Cerro del Corazón por los indígenas, quienes formados en fila, fueron pasando las rocas de mano en mano. Su techo está coronado con almenas.[9] En la sala De Profundis se pintó un gran mural que describe la fundación de la orden agustina y las vidas de los frailes.[10]

El Portal de los peregrinos es el portal de entrada es una arcada de tres arcos renacentistas apoyados en gruesos pilares. El interior conserva algo de la pintura mural original en él se representa parte de la vida de san Agustín de Hipona, la fundación de la orden de frailes, y por último, la actividad de los religiosos, la oración, la penitencia y el estudio, así como su predicación en la Sierra Alta o Sierra de Hidalgo. El núcleo del convento es el claustro, aquí se observa la combinación de estilos gótico y renacentista, en el centro cuenta con una pequeña fuente.

En el claustro pueden apreciarse elementos renacentistas; en la bóvedas, nervaduras góticas y el medio cañón del románico.[12] El claustro bajo presenta arcos ojivales, contrafuertes y una bóveda de nervaduras; en el claustro alto los arcos son de medio punto sobre las columnas toscanas y su bóveda es de viguería.[10] Hacia el sur está el refectorio o comedor de los frailes, que tiene una bóveda construida con casetones rehundidos y pintados, existe un púlpito para hacer lecturas edificantes que debían oír los frailes mientras comían. A partir de este recinto puede iniciarse la vista a la huerta. Junto al refectorio está la cocina, notable por sus dimensiones y que conserva una gran chimenea.[9]

pasillo con arcos que miran a los actuales jardines.

El Cubo de la Escalera, que comunica el claustro bajo con el claustro alto. Esta decorado con pinturas murales. El tema central son los varones más ilustres que pertenecieron a la Ordena agustina desde tiempos de Agustín de Hipona hasta el siglo XVI. Aparecen aquí generales de la orden, maestros, intelectuales afamados por sus escritos y santos como Nicolás de Tolentino y Guillermo de Aquitana. Las figuras de algunos de ellos fueron copiadas de los pequeños grabados del un libro sobre la orden Agustina, escrito por el beato Alonso de Orozco impreso en Sevilla en 1551.[11]

El claustro alto tiene siete celdas (dormitorio), en todas las celdas hay cenefas decorativas. En la parte alta y con vista al atrio se encuentra la Celda del Padre Prior conocida como "El aposento", las pinturas que tiene en la bóveda representan al monograma de Cristo dentro de una enorme corona de flores sostenida por cuatro ángeles, una escena del Calvario y un escudo con los símbolos del viacrucis completan la decoración;[6] a la entrada se pintaron las figuras de san Pedro y san Pablo de cuerpo entero.[11] Las ventanas ovales del edificio están diseñadas de tal forma que capten y proporcionen la mayor iluminación posible.[9] Sus paredes muestran pinturas murales al fresco, donde se representan pasajes bíblicos y que servían para evangelizar a los indígenas. Las celdas del lado sur dan a una loggia que comunicaron la huerta.[10]

Huerta

Desde la huerta se tiene acceso al llamado corredor de estudio, mediante una escalera ubicada entre los dos depósitos de agua. Una parte de la huerta original ha quedado unida al convento. En la parte oriente de la huerta se construyó un pasillo con arcos que miran a los actuales jardines.[6] Este pasillo o loggia, se utilizaba con fines recreativos, para que los frailes caminaran y meditaran en un ambiente apacible, la loggia se compone de arcos rebajados que descansan sobre gruesas columnas; perpendicular a ésta, se encuentra el edificio de las caballerizas, que se compone de dos niveles, siendo el superior una sencilla galería de quince arcos de medio punto que descansan sobre pilastras totalmente lisas.[3]

Pinturas Murales

El convento de Actopán es un monumento primordial del arte novohispano del siglo XVI. Este convento normalmente supera en interés y complejidad a todo cuanto se realizó en México.[13] Para realizar las pinturas murales se emplearon las paredes de la escalera y una serie de salas adjuntas al Portal de Peregrinos.[13]

Portal de Peregrinos

La serie de santos de la bóveda, en ella se presentan a los mártires de la orden, como el apóstol San Bartolomé; el protomártir San Esteban, al que precisamente San Agustín llamó «primicerius martyrum» (primer mártir); Santa Felicitas de Cartago; Santa Mónica; Santa Clara de Montefalco; Santo Tomás de Villanueva, etc.[11] Así, en el testero norte del Portal de Peregrinos hay una gran composición con San Agustín presidiendo a numerosos personajes como frailes, monjas, santos y mártires.[11]

Penetrando en el Portal de Peregrinos podemos encontrar tres estancias decoradas. La primera es el vestíbulo, cuya decoración iconográfica a parece en la bóveda. En el testero sur del vestíbulo está la composición de la Nave Agustiniana llegando al puerto de salvación del Paraíso: la proa presenta a Santa Mónica enarbolando un estandarte con cruces, mientras que a la popa está su hijo Agustín llevando el timón; el fraile tendido sobre un palo perpendicular al mástil se ha supuesto ser San Nicolás Tolentino; esta nave agustiniana es de tipo teologal en tanto que se leen «SPES» (Esperanza) en la proa y «CHARITAS» (Caridad) en la popa; esta pintura esta inspirada en un grabado romano de 1580.[11]

La Nave llega a la playa del Paraíso, en el que se ve arriba a Dios Padre y al Espíritu Santo disparando las flechas de su divina sabiduría al corazón de San Agustín, mientras que el Hijo se levanta en el Árbol de la Vida arrojando la sangrede su costado en una taza marmórea, mientras que es adorado por los padres de las diversas órdenes, cuyos hijos acuden a recibir la gracia de Cristo para distribuirla por medio de los Sacramentos. Desde el punto de vista iconográfico se trata de la primera representación hispanoamericana del tema "Barca de la Iglesia", obedeciendo a la política espiritual del Concilio de Trento cuando varias órdenes religiosas se dispusieron en la imagen de la nave para subrayar la personalidad de sus sentido colectivo en el interior de la Iglesia.[14]

Cubo de la Escalera

Murales del cubo de la escalera.
Detalles de los murales del cubo de la escalera.

Es lo que más destaca del convento, en lo que a pintura mural se refiere. En este espacio se exalta a los personajes que se hallan vinculados a la orden agustina desde sus orígenes hasta el momento de realizar las pinturas. Son generales de la orden, maestros, intelectuales afamados por sus escritos y santos.[15] Por ello todos ellos están en una actitud de lectura y estudio. Los murales están separados por cenefas horizontal y verticalmente por arcos simulados.[3]

Zona Baja

A la izquierda de la entrada de acceso a la escalera, se hallan a tres personajes: los indígenas Juan Inica de Actopán y Pedro de Izcuincuitlapilco (caciques de estas poblaciones), ambos con unas túnicas blancas, junto con el fraile fray Martín de Asebeido, que era el director del programa.[11] Todos ellos están arrodillados venerando la imagen de un Cristo crucificado, colocado sobre un altar.[11] Esta parte corresponde a un nivel histórico que narra los hechos actuales de la fundación y construcción del convento. La primera figura que se puede hallar a la derecha de la puerta de entrada es la de San Juan Bueno.[14]

La escena del tramo siguiente es difícil de identificar, la escena del fondo, que representa a San Agustín arrodillado ante Simpliciano, arzobispo de Milán, ante el que se convirtió.[15] Una escena similar se halla una vez pasado el rincón, en el que tenemos de nuevo a San Agustín postrado de ante el obispo Valerio de Hipona (ciudad natal de San Agustín), que viene a representar el hecho de que este santo estableció un intento de vida monacal en el palacio episcopal. La zona baja del cubo de la escalera termina en el tramo central de la misma con el anagrama «IHS» dentro de una laurea.[15]

Zona Intermedia

Esta zona está íntegramente dedicada a los grandes personajes de la orden. El primer personaje del muro oriental está por identificar; el siguiente es fray Ugilino de Orvieto, obispo de Arímino. Doblado el ángulo, ya en el costado norte, se halla un tramo en el que encontramos a Paulo Veneto, doctor y autor de varios tratados teológicos y filosóficos.[14] Le sigue el doctor Gregorio de Rímini, llamado el «doctor Authenticus»que debido a su posición teológica, y finalmente, la figura de un obispo aún por identificar. Normalmente cada costado está dedicado a tres personajes, cada uno de ellos separado de los demás por una serie de columnas.[14]

El costado occidental de esta zona está dedicado a dos personajes españoles, fray Martín de Córdoba y fray Jacobo de Valencia un doctor y un obispo, respectivamente, junto con el doctor fray Tomás de Argentina. En el costado meridional hay una figura aislada que se ha considerado que puede tratarse de fray Alfonso de Soria.[14]

Zona Alta

Este espacio parte de la puerta de la galería del claustro. De nuevo este ciclo se halla dedicado a personajes agustinos y está encabezado por la figura de San Agustín.[11] La figura se tomó de una crónica agustina impresa en España en 1569.[11] Es seguido por el teólogo fray Gerardo de Sena o Bergamo y fray Pedro Bruniquello, doctor y obispo.[14] En el costado Norte de este tramo aparecen fray Bartolomé de Urbino, fray Jacobo Ubertino (obispo de Nápoles) y fray Pablo de Roma. En el costado occidental aparece fray Onofrio de Florencia, doctor y arzobispo de esta ciudad, seguido de fray Alexandre de Saxoferrato y por último, el arzobispo de Valencia, Santo Tomas de Villanueva. Los personajes del costado meridional aún están por identificar.[14]

Zona Superior

El costado oriental se inicia con la figura del patriarca fray Esteban de Mora y en el centro se coloca un gran escudo agustino. En el extremo está fray Dionisio de Murcia. En el costado Norte y en primer término, aparece el cardenal Buenaventura, y en el centro, San Guillermo, duque de Aquitania, a cuya vida dedicó Alonso de Orozco varias páginas del libro del cual se sacaron las imágenes de estas pinturas murales. Finalmente, este costado termina con la figura insigne del general y arzobispo Edigio Romano, discípulo de Santo Tomás.[14]

El costado occidental se inicia con la figura del obispo fray Guillermo de Vechio de Florencia, le sigue Fray Alonso de Toledo, que fue arzobispo de Sevilla y el último es fray Jerónimo de Nápoles, doctor y obispo. Fnalmente, el costado Sur de esta zona superior presenta el escudo de San Nicolás Tolentino, entre el Pater Augustinus (santo titular, es decir, San Agustín) y San Simpliciano (obispo de Milán), que fue quien lo convirtió.[14]

Coronación

En el remate de la escalera, en la zona de los lunetos, se hallan cuatro santos notablemente relacionados con la espiritualidad agustinana: Santa Mónica, San Nicolás de Tolentino (ambos arrodillados frente a un altar), San Jerónimo y Santa Magdalena, que vienen a personificar la vida contemplativa y de penitencia.[15]

La clave iconológica del programa de esta impresionante escalera se halla en el friso que contiene una inscripción latina: "Isti sunt viri sancti quos elegit dominus in charitate non ficta or doctrina fulgit ecclesia ut sol et luna" (Estos son los santos varones que eligió el Señor por su caridad nunca falsa sino por su palabra resplandeciente en la iglesia como el sol y la luna).[15]

Capilla Abierta

Pinturas murales de la Capilla Abierta.

El programa de la capilla abierta obedece a un plan didáctico para inculcar a los indios el temor a Dios, el peligro de la idolatría y las asechanzas del mal. Los murales tienen una orientación semejante a la expresada en los sermones y en la liturgia de los frailes evangelizadores; éstos se convencieron de que más eficaces que sus palabras eran las conmovedoras imágenes visuales, de ahí que las llevaran incluso a las representaciones teatrales.[16]

El muro frontero de la capilla, bajo la gran bóveda, está dividido en tres registros. La parte superior del luneto la ocupa la escena del «Juicio Final» Cristo aparece sobre el semicirculo del arco iris, con los elegidos a la derecha, mientras que los réprobos aparecen ala izquierda. El registro intermedio presenta sendos recuadros a las lados de una parte central vacía, que narran escenas del Génesis desde la «Creación de Eva» a la «Tentación» y «Expulsión del Paraíso».[17]

El registro inferior está dividido en cuatro recuadros: «Adán y Eva» y «El Arca de Noé», y al otro lado, «El fin del mundo» y «La visión de la escala». Tras de la expulsión, siguiendo la narración del Génesis, vienen los trabajos de Adán y Eva para redimir su pecado, y luego el diluvio universal; al otro extremo la caída de Babilonia.[17]

Los muros norte y sur presentan escenas infernales en conexión con los pecados, especialmente con la idolatría, tan fustigada por los frailes; y una serie de recuadros sobre los «Castigos a los pecados capitales».[14] Entre las actividades de los seres satánicos hay tormentos relacionados con los martirios de algunos santos como la evisceración de San Erasmo, la tortura de la parrilla de San Lorenzo, el desollamiento de San Bartolomé, el caldero de San Juan Evangelista; la alusión a la lujuria se repite una figura femenina desnuda con una serpiente y una de las escenas más dramáticas, a fin de erradicar la antropofagia ritual del mundo prehispánico, es la representación de demonios carniceros que están descuartizando a los condenados.[17]

Museo de Arte Religioso

El museo se encuentra ubicado en el claustro alto del convento, cuenta con cuatro salas de exposición permanente. El acervo del museo se compone de importantes manifestaciones artísticas de la época colonial y del siglo XIX.[18]

Hay muebles finamente tallados en madera. Sobresalen algunas pinturas al óleo del siglo XVIII y XIX, con personajes y escenas de carácter religioso; algunas de estas pinturas están enmarcadas con madera tallada y estofada.[18] También de la época colonial se encuentran esculturas; de entre ellas sobresalen la de San Nicolás Tolentino y la figura de un caballero.[18]

Galería

Véase también

Referencias

  1. «Actopan». Asociación de Turismo de Hidalgo. Consultado el 21 de agosto de 2010.
  2. a b c d e f g «Actopan (Hidalgo)». Guía México Desconocido. Consultado el 12 de julio de 2010.
  3. a b c d e «Conventos del siglo XVI: fortalezas de fe y resguardo para el arte (Hidalgo)». Guía México Desconocido. Consultado el 9 de julio de 2010.
  4. «Un arte arquitectónico rico en bellezas (Hidalgo)». Guía México Desconocido. Consultado el 9 de julio de 2010.
  5. «Ex Monasterio de San Nicolás de Tolentino». Red Escolar. Consultado el 9 de agosto de 2010.
  6. a b c d «Ex-Convento de San Nicolás de Tolentino». Un Hidalgo. Consultado el 9 de agosto de 2010.
  7. a b «Sucesos Históricos más importantes de Actopan». Hidalgo Guía. Consultado el 26 de julio de 2010.
  8. «Ex convento de Actopan, quince años en el olvido». Milenio Diario (4 de mayo de 2009). Consultado el 9 de agosto de 2010.
  9. a b c d «Conventos». Bienvenido a Hidalgo. Consultado el 9 de agosto de 2010.
  10. a b c d e f g h «Templo y Ex Convento de San Nicolás Tolentino (Hidalgo)». Guía México Desconocido. Consultado el 9 de agosto de 2010.
  11. a b c d e f g h i j «Sitios Coloniales en Hidalgo-Actopan». Consultado el 22 de agosto de 2010.
  12. a b «Actopan». Turiguide. Consultado el 22 de agosto de 2010.
  13. a b «La pintura mural en los conventos». Consultado el 10 de agosto de 2010.
  14. a b c d e f g h i j «Las pinturas murales en los conventos novohispanos». Consultado el 10 de agosto de 2010.
  15. a b c d e «Extraordinaria escalera en el Ex convento de San Nicolás». Consultado el 9 de julio de 2010.
  16. «Ex Convento de San Nicolás de Tolentino». Consultado el 9 de julio de 2010.
  17. a b c «Templos del pasado que permanecen a lo largo de Hidalgo, México» (29 de septiembre de 2009). Consultado el 9 de julio de 2010.
  18. a b c «Actopan». Enciclopedia de los Municipios de México. Consultado el 12 de julio de 2010.

Enlaces externos


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