C


C
Para otros usos de este término, véase C (desambiguación).
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Abecedario
Alfabeto español

La C es la tercera letra del alfabeto español y del alfabeto latino básico y la segunda de sus consonantes. Su nombre en español es femenino: la ce, y su plural es ces.

Contenido

Historia

Probable evolución del grafema protosemítico que originó el gimel fenicio y la gamma griega, de las que provienen la letra C y G del alfabeto latino o romano, aunque no conservaron el mismo sonido gutural.

Proto-Semítico
Fenicio
Gimel
Griego
Gamma
Etrusco
C
Latín
C
Proto-semiticG-01.png PhoenicianG-01.png Gamma uc lc.svg EtruscanC-01.svg RomanC-01.png

Uso fonético

Varía de acuerdo a cada idioma. En español tiene tres usos principales, dependiente de la letra que le siga y del dialecto:

  • Seguida de las vocales a, o y u (ca, co, cu), representa el fonema /k/.
  • Seguida de las vocales anteriores e e i (ce, ci), representa el fonema /θ/ en el español no seseante y al fonema /s/ en el resto de los dialectos.
  • Seguida de h (ch), constituye un dígrafo que representa al fonema africado /t∫/. Durante largo tiempo se alfabetizó a este dígrafo aparte como si de una letra en sí se tratase, hasta que en el X Congreso de Academias de la Lengua Española (celebrado en Madrid en abril de 1994) se decició abolir este uso, al igual que el de la ll, pasándose entonces a alfabetizarlo bajo la C como mera sucesión de dos letras.

Evolución de su pronunciación

La pronunciación de la c vacilaba en latín vulgar (y en el primer latín clásico) entre una /k/ (velar, como en "casa") y una /k/ palatal (como la /k/ de "quiero"). También la g adoptó dos variantes: velar (como en "galgo") y palatal (como en "guiemos" pronunciado rápido). Esta vacilación velar/palatal fue heredada del latín vulgar por las lenguas romances (español, francés, italiano, etc.).

Obsérvese que el punto de articulación velar de /k/ y /g/ (se pronuncian "en la garganta") resulta muy lejano al de los sonidos /e/ e /i/, que se pronuncian acercando la lengua al paladar. Por eso, con el tiempo, la c y la g acabaron haciéndose palatales en las posiciones ce, ci, ge, gi, y velares en los demás casos.

Esto ocurrió en la mayoría de las lenguas romances, incluido el español, e incluso en el latín eclesiástico, y dio lugar a las siguientes pronunciaciones:

  • ce: /tse/ (español y francés medieval), /t∫e/ (italiano y latín eclesiástico).
  • ci: /tsi/ (español y francés medieval), /t∫i/ (italiano y latín eclesiástico).
  • ge: /ʒe/ (español medieval y francés), /dʒe/ (italiano y latín eclesiástico).
  • gi: /ʒi/ (español medieval y francés), /dʒi/ (italiano y latín eclesiástico).

En español, a esta evolución la siguió una segunda: se produjo un desplazamiento de la c hacia una /θ/ interdental y de la g hacia una /x/ velar. Ésta es la pronunciación que conocemos en el castellano europeo actual: ce /θe/, ge /xe/, etc.[cita requerida]

La pronunciación de la c y la g se consolidó en la Castilla del siglo XVI, y quizás por este motivo no llegó a cuajar en algunas partes de Andalucía ni en América tampoco, donde se sesea: ce /se/ y ci /si/ (pero la letra g sí tiene el sonido de /x/ antes de e ó i).

Reglas para su uso ortográfico

Se escriben con c :

  • Las palabras que terminan en ácea, áceo (grupos de animales o plantas), ancia, ancio, encia, iencia, cia, cie y cio, a excepción de ansia, Hortensia, anestesia, Asia, autopsia, controversia, idiosincrasia, gimnasia, magnesia, Rusia, alisios, Ambrosio, Anastasio, Dionisio, Nicasio y potasio: solanácea, cetáceo, constancia, rancio, querencia, paciencia, caricia, molicie, batracio.
  • Las palabras terminadas en ces, que son los plurales de las palabras terminadas con z: matices (de matiz), cruces (de cruz), felices (de feliz).
  • Los verbos terminados en ceder, cender, cer, ciar, cibir, cidir, cindir, citar y cir, así como sus compuestos y derivados. Exceptúan esta regla los verbos: coser (costura con aguja e hilo), extasiar, ser, toser, musitar, asir, reasir, desasir y sus compuestos y derivados: anteceder, ascender, perecer, propiciar, percibir, incidir, prescindir, suscitar, zurcir.
  • Los sufijos cico/a, cillo/a y cito/a,, que sirven para formar diminutivos: trencico, quesillo, piececito, panecillo, lucecilla, hombrecito, cancioncita.

Existen algunas palabras que terminan en una vocal con s y forman su diminutivo agregando ito/a, illo/a o ico/a, éstas no son en realidad excepciones: cipresico (ciprés), sabrosito (sabroso), japonesillo (japonés), Luisito (Luis).

  • La terminación ción de las palabras en cuya familia existe un adjetivo terminado en to o do: resolución (resuelto), absolución (absuelto), abnegación (abnegado), ocupación (ocupado).
  • Las sílabas ce en las formas de los verbos que en infinitivo terminan en zar: organi (organizar), analicemos (de analizar), crucen (de cruzar).

Se puede escribir la c en vez de la z en los siguiente vocablos: ázimo, zebra (en desuso), zedilla, zelandés, zenit, zinc. Siendo en éstos, más usada la c, salvo en zelandés.

Representaciones alternativas

En alfabeto fonético aeronáutico se le asigna la palabra Charlie. En código Morse es: — · — ·

Otros significados

La C en el símbolo copyright.
  • En la numeración romana representaba también al número 100.
  • c. es abreviatura de la palabra latina circa, que significa "alrededor" y se usa para referirse a una fecha aproximada.
  • Forma parte del símbolo © (copyright).
  • Es el nombre del lenguaje de programación C creado en 1972 por Dennis M. Ritchie en los Laboratorios Bell.
  • En el cifrado americano representa la nota o acorde de do.

Véase también

Enlaces externos


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Sucesor:
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B
Consonantes
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Sucesor:
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